Título: El Lenguaje Visual
Autor: María Acuso
Cada vez que ponemos la
televisión vemos una gran cantidad de anuncios, algunos de ellos con imágenes
sorprendentes de productos o artículos que con solo verlos nos entra una
necesidad, hasta ese momento desconocida, de tener ese producto.
Los anunciantes utilizan
una innumerable lista de técnicas para conseguir que nos fijemos en sus
anuncios. Pues bien, una de las técnicas que utilizan es la de la imagen, y la
consiguen haciendo atractivos los productos gracias al lenguaje visual. Dentro
de este lenguaje tenemos la “Retorica Visual”.
Esto no es ni más ni menos
que una herramienta de organización que se utiliza para conectar entre si los
distintos significados de los componentes visuales de un producto. Los juegos retóricos
y la retorica son muy utilizados en el lenguaje escrito, pero con el paso del
tiempo se ha visto que es una muy buena herramienta en publicidad, y cada vez
más en arte.
¿Para qué se utiliza? Con
la retórica visual se transmite un sentido distinto del que propiamente le
corresponde a cualquier elemento visual, con lo que a partir de algo cotidiano
y ya existente se puede crear algo completamente nuevo y sorprendente, con un
significado completamente distinto. A partir de este descubrimiento, se empezó
a estudiar más a fondo el uso de este sistema, ampliándolo más allá de lo
meramente comercial a lo artístico.
Del mismo modo que en el lenguaje oral y escrito, la
retórica visual funciona mediante múltiples figuras retóricas. Las más
importantes son estas:
- Metáfora: Cuando se sustituye un elemento de la imagen por otro según una relación de semejanza de carácter arbitrario. Lo que se pretende es resaltar o embellecer algún aspecto.
- Calambur: El calambur es un juego, o más bien en engaño visual explícito. Estas imágenes parecen mostrar algo que realmente no existe. Engañan al ojo y le hacen percibir efectos inexistentes.
- Prosopopeya: Esta es una de las figuras más utilizadas en publicidad. Consiste en otorgar a objetos inanimados o animales valores humanos.
Buen dato, dificil d olvidar
ResponderEliminarlo compartiré en mi blog
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